Vacaciones obligatorias por el COVID-19
Estas vacaciones fueron muy aburridas, pero tuvieron sus partes buenas ya que con mi equipo de motocross tuvimos la oportunidad de salir antes de la contingencia y de que empezara la cuarentena.
Salimos cuatro veces, una de las más divertidas y donde me eh llevado la mejor experiencia en el motocross fue a los cerros de Zirahuen, donde se puede apreciar una vista hermosa de la punta de los cerros donde se ve todos los alrededores, lo mejor de esta vista fue que nos tocó ver el atardecer desde lo más alto del cerro y ha sido lo mejor que eh visto en toda mi vida ya que es algo que jamás había visto desde un punto muy alto y lo mejor de todo que esta experiencia la compartí con verdaderos amigos, fue algo inolvidable y que quisiera repetir muchas veces más. La segunda salida fue aquí en el municipio que vivo fue un recorrido muy ligero ya que traíamos a chicos nuevos que no tenían mucha experiencia y visitamos casi todas las rancherías que tiene el municipio. La tercera salida fue para el rumbo de Purepero en esa salida se descompuso un compañero pero como buenos mexicanos ingeniosos logramos arreglarlo con lo que tuvimos a la mano. La cuarta salida fue una gran tragedia ya que por culpa del terreno tuve un ligero accidente en mi moto y choque con un árbol lo que ocasionó de que a mi moto se le arrancara un pedazo por el golpe
